Hasta el 15% de los trabajadores en España sufre mobbing o acoso laboral, siendo las principales víctimas mujeres entre 35 y 55 años, según un estudio de la Asociación contra el Acoso Psicológico y Moral en el Trabajo. Teniendo en cuenta que la media de trabajadores que sufren mobbing en la Unión Europea es de un 9%, parece evidente que debemos tomar medidas para visibilizar este tipo de prácticas en el entorno laboral.

Uno de los principales problemas de sufrir mobbing es la dificultad por parte del trabajador para probar los hechos. Por este motivo, es fundamental que la persona que está sufriendo acoso laboral, calificado como delito por el Código Penal, solicite la ayuda legal de un abogado experto en derecho penal.

¿Qué es el mobbing laboral?

El mobbing o acoso laboral hace referencia a la violencia física, sexual o psicológica injustificada hacia un trabajador con intención de producir miedo, terror, desprecio o desánimo. El acoso laboral presenta las siguientes características:

  1. El comportamiento del acosador es hostil.
  2. Los hechos pueden perjudicar la integridad de la víctima.
  3. El acoso no es un hecho aislado, sino que sucede de forma reiterada y prolongada en el tiempo.

Tipos de mobbing laboral

El acoso laboral no siempre presenta la misma intención o las mismas características. La distintas formas que adopta el acoso laboral hacen que, en ocasiones, los hechos puedan ser difíciles de identificar y que el comportamiento pueda llegar a normalizarse.

Dependiendo de la categoría profesional o posición jerárquica en la empresa, el acoso laboral puede calificarse de la siguiente forma:

  • Mobbing horizontal. El acosador y la víctima se encuentran en la misma posición jerárquica en la empresa.
  • Mobbing Vertical. El acosador y la víctima se encuentran en distintos niveles jerárquicos. Así mismo, existen dos tipos de mobbing vertical: el ascendente, cuando la víctima es acosada por sus subordinados, o descendente (bossing), cuando la víctima es atacada por sus superiores.

En función del propósito o la intención con la que se esté acosando a la víctima, se pueden diferenciar los siguientes tipos de mobbing:

  • Mobbing estratégico. Este tipo de acoso forma parte de una estrategia de la propia empresa.
  • Mobbing de dirección. Llevado a cabo por la dirección de la empresa, generalmente suele tener la intención de aumentar la productividad del empleado mediante amenazas de despido.
  • Mobbing perverso. Este tipo de acoso no tiene un objetivo específico. Se basa únicamente en la personalidad manipuladora del acosador.
  • Mobbing discriminatorio. Acoso por razones de discriminación cultural o física.
  • Mobbing disciplinario. Se trata de un tipo de mobbing que emplea amenazas a los trabajadores por parte de la dirección para forzarlos a mantener una actitud sumisa.

Cómo denunciar el mobbing laboral

Lo primero que se debe hacer ante una situación de acoso laboral o mobbing es intentar denunciar los hechos a través de la propia empresa y que esta tome las acciones pertinentes. En caso de que la empresa no quiera involucrarse, el trabajador tiene otras vías para tramitar la denuncia.

Una vez recopiladas las pruebas, puede denunciarlo ante la Inspección de Trabajo y será un inspector quien compruebe la veracidad de los hechos mediante una visita al centro de trabajo.

La segunda opción es optar por el procedimiento de tutela de derechos fundamentales y libertades públicas regulado en la Ley Reguladora de Jurisdicción Social, cuyo objetivo es tramitar de forma urgente la lesión de derechos.

Así mismo, si el trabajador ha dejado de sufrir acoso laboral y desea obtener una indemnización por los daños sufridos, puede iniciar un procedimiento ordinario por daños y perjuicios.

LIDIARE pone a tu disposición un equipo de abogados laboralistas con gran experiencia en la resolución de conflictos y negociación de indemnizaciones. Te ayudarán a solucionar cualquier tipo de situación de acoso laboral.